UN COMIENZO INTENSO Imprimir
Brigada Palestina
06/08/2009
Es casi media noche y, como siempre, cuesta enfrentarse al folio en blanco, aunque sea en un ordenador.
Debo resumir en una extension no demasiado larga la jornada de ayer, la primera de la Brigada de Palestina (Agosto 09), y no es facil pues fueron varias experiencias muy intensas y distintas, aunque convergen en un mismo punto; La Lucha por la Resistencia.
Por la man~ana fuimos a visitar el barrio ortodoxo judio. Al llegar, a modo de aviso, encontramos un cartel bastante grande que decia "Grupos, con vuestra presencia en el barrio estais ofendiendo a los vecinos". (Como si su presencia en Palestina no ofendiera a los palestinos).
Todo el mundo esta vestido con los trajes regionales, generalmente negros y hasta los pies, barbas largas y tirabuzones los hombres, ademas del gorrillo de la cabeza. Los nin~os juegan en la calle con esas chaquetas gruesas, zapatos y los tirabuzones que les dan un aspecto algo macabro.
Al asomarnos a una calle un poco mas adentro de la entrada, un nin~o nos advirtio de que si pasabamos nos tirarian piedras, asi que decidimos dar media vuelta.
Decidimos ir al barrio que estaba amenazado con ser demolido, donde dos dias antes habiamos estado parte del grupo hablando con una familia dentro de su casa. Nos habian explicado que eran refugiados del 48, es decir, refugiados de la zona de Palestina que en 1948 fue ocupada para crear el Estado de Israel, perdiendo su casa y sus tierras y teniendo que emigrar a las afueras de Jerusalem como refugiados no reconocidos (ya que solo lo son los que viven en los campos de refugiados). La noche posterior a nuestra visita habian desalojado algunas casas pero no conociamos la situacion real en la que se encontraban. Al llegar vimos que todo el barrio estaba cercado por policia israeli y ellos estaba unos metros mas alla de su casa, bajo un olivo, con las pocas pertenencias que habian podido sacar en mitad de la noche cuando un grupo de colonos, no de policia, habia entrado y les habia sacado a la calle. A la man~ana siguiente llego la policia para proteger a los israelies de las represalias y ellos estaban, de nuevo, en la calle. Cuando pudimos hablar con el padre nos conto toda la historia, que habian detenido a 5 menores de 16 an~os, a todos los internacionales que habia esa noche, que eran 9 familias las que estaban en la calle, que no tenian nada mas que unas sillas y unos colchones, que lo que la ONU les habia ofrecido a modo de ayuda era una tienda de campan~a y algo de comida y que lo habian rechazado rotundamente pues lo que querian era su casa.
Su explicacion termino con la siguiente frase:
"Mi lucha empieza ahora, otra vez".
Por la tarde nos reunimos con Yasser, un joven afro-palestino que nos hizo un recorrido explicativo por la ciudad vieja, ayudandonos a entener mejor la situacion de la ciudad, los distintos barrios (judio, arabe y cristiano) y el alcance de la represion israeli para los palestinos.
En el barrio arabe hay 2000 camaras de seguridad para controlar a la poblacion palestina que aun resiste alli. Los colonos que han conseguido instalarse en ese barrio pagan escoltas como seguridad privada con el dinero que se recauda de las tasas a los palestinos. Tienen fusiles y potestad para usarlos cuando quieran.
Conocimos a un hombre que esta llevando a cabo un proyecto de cine, entre otros,  con jovenes palestinos, y nos conto que tiene un hijo de 4 an~os al que no tuvo que ensen~arle lo que es la ocupacion puesto que un dia estaba jugando en la calle lanzando un juguete al aire y un israeli le detuvo por "estar lanzando piedras". El le contesto al militar que no iba a ensen~arle a su hijo a tirar piedras porque habia sido el israeli el que, deteniendole, le habia motivado a ello. Una frase que nos llamo mucho la atencion fue "Vivi antes de la ocupacion, y espero sobrevivirla".
Yasser nos conto como anecdota de la esquizofrenia que sufren todos los sionistas la historia de Dalal Mograbi.
Fue una mujer libanesa que secuestro un autobus de militares israelies para hacer intercambio con presos politicos. Israel bombardeo el autobus, matando a los soldados y al grupo de Dalal.
Ella fue juzgada, aunque ya muerta, y condenada a 10 cadenas perpetuas y como no podia cumplirlas, congelaron su cuerpo y la metieron en una celda, congelada, para que su familia no pudiera enterrarla y asi sufrir su castigo.
Por la noche, tomando un te, Yasser cambio en cierto modo el tono de la conversacion, se relajo y empezo a hablar de temas mas personales. Nos conto que tiene 32 an~os, que ha estado en la carcel 12 veces, 4 an~os la vez mas larga, que incluso detuvieron a su madre para presionarle en un interrogatorio y que ella le dijo "no seas debil".
Todo esto te lo contaba con una sonrisa sincera en la boca, una chispa de esperanza y cuando le preguntamos que como podia soportarlo dijo:
"El conflicto es como un teatro: hay actores y publico. Tu eliges donde quieres estar, pero debes ser consciente de las responsabilidades y consecuencias.
Cuando estudias, trabajas, vives en Palestina, estas luchando. Permanecer aqui es una lucha.
Mis hijos lucharan porque seran palestinos.
No tenemos nada que perder".
Y aunque todo esto es duro en algunos momentos a pesar de tener la suerte de que nosotros nos iremos y ellos se quedan, recogemos esa frase , dicha con esa sonrisa en los labios y esa chispa de esperanza en los ojos:
No tenemos nada que perder.
Yskal.