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Sardigna y el G8 PDF Imprimir E-mail
14/04/2009
[A las barricadas / Comitato contra il G8] Cerdeña es una nación carente de cualquier forma real de soberanía política, económica y cultural, y aún hoy, el pueblo sardo sufre los efectos desestabilizadores de la globalización liberal, que se manifiesta sustancialmente a tres niveles:

1. La desculturización mediante la retirada forzosa de sa limba sarda* y de todo el sistema de conocimientos, valores, comportamientos y tradiciones de los sardos, asmilado y difundido sólo bajo la forma del folklore, para uso y disfrute del turista que, en el continente y el extranjero es atraído por la idea de un lugar exótico comercializado con puro ánimo de lucro. En cambio, el sardo, sobretodo aquel de la ciudad "civilizada", miran con superioridad todo el que permanece fiel a nuestra identidad, vista como un residuo arcaico del que avergonzarse porque es bruto e ignorante. Desde siempre, el estado italiano busca fagocitar, homologándola a la cultura nacional, nuestra conciencia cultural, fuente de cada reivindicación política. Este proceso tiene un impacto aún más devastador porque tiende a degradar y someter a la lógica del mercado toda la identidad de nuestro pueblo.
 
2. La colonización económica, inevitablemente unida a aquella cultural, ha impedido cada posible desarrollo de una economía sarda autónoma para asignar al capitalismo italiano e internacional la completa libertad de maniobra. La economía tradicional, en Cerdeña de tipo agro-ganadera, ha sido sustituída artificialmente por una economía de explotación que golpea los recursos territoriales tanto como los humanos. A lo largo de los setenta, las grandes industrias petroquímicas explotaban los trabajadores sardos para después abandonarlos a su suerte decassaintegrati con el ánimo declarado de occidentalizar una cultura que no obstante sigue aún viva y autónoma.

Todo lo recaudado de la depredación de nuestro territorio viene directamente del extranjero o de las manos de la clase compradora, de modo que nada pueda ser invertido en un desarrollo sostenible unido a las exigencias reales del pueblo sardo. El resultado es una economía no autosuficiente porque no existe un plano político de desarrollo capaz de valorar los recursos reales que poseemos, como la producción quesera, la artesanía, coperativas agrícolas y en general, valorar el reparto agro-alimentario. El colonialismo continúa imponiendo modelos económicos incapades de hacer nuestra economía algo sólido y autónomo de manos ajenas. Se produce así una relación de dependencia, tan enraizada como para que una parte del pueblo sardo la sienta/vea como natural e inevitable.

3. La ocupación militar, seguramente la más visible de los agentes colinales, consiste en la presencia obsesiva y extendida por nuestro territorio, de policía y de bases militares italianas, americanas, de la OTAN y de contingentes de otros estados militares como Israel, que se adiestran y prueban nuevas técnicas de guerra, experimentando nuevas armas, en muchos casos mortales para la población local. Es el caso del archipiélago de La Maddalena, concedido en 1972 (sin siquiera ratificación parlamentaria) a la marina militar americana que ha instaurado una base para submarinos atómicos. La Maddalena representa simbólicamente el estado de cosas con que los sardos son obligados a convivir porque es el emblema del robo de espacio, recursos, territorio, economía y soberanía de la que somos víctimas. Tras 50 años de lucha, en el 2008 la marina militar americana se desmobiliza, pero el estado italiano (y sus apéndices de la región autónoma) tienen ya en programa una alternativa: el G8 e tanto cemento di lusso che cola
Esta es tambien la historia del Polígono de Quirra, Capo Frasca y Teulada, donde el Ejército Italiano e internacional se adiestra con municiones de uranio empobrecido causando una tasa desproporcionada de nacimientos con deformidades tanto en niños como en el ganado. La ocupación militar, además de los daños a la salud debidos a las nuevas armas, desfigura el paisaje de forma irreversible y cierra toda posibilidad de un desarrollo sostenible y autónomo, como demuestra la historia de los pescadores de Teulada, a quienes se les deniega el derecho al trabajo.

Es esta la tierra que el estado italiano ha elegido como sede del G8 en 2009.

* sa limba sarda es la lengua sarda dicho en sardo.
 
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